- claro qie no, te habria matado antes de hacerlo-le aseguro, dejando que sefuese, par terminar de ducharse, y acomodarse una raida toalla alrededor del cuerpo sin mirar siquiera a los presos que acababan de llegar. Pues estaba claro que ninguno era Ariel, si lo fueran habria sentido desde antes la señal de peligro, de muerte inminente.
Una vez se seco se vistio con ligereza, saliendo de alli sin mirar atras, ni siquiera a los presos que se le insinuaban.